miércoles, 14 de octubre de 2009

Espejismos de mis ojos


Las películas argentinas siempre han sido materia pendiente en la rutina audiovisual.Claro que vi Nueve Reinas, Caballos Salvajes y Esperando la Carroza - la única y definitiva, yo no sé a qué sabe el pasto pero no pienso probarlo- pero son un puñado habiendo tanto trabajo nacional esperando en la penumbra.A la hora de elegir, siempre tira más un artista que ya me he cruzado y dejó un sello, llámese Godard, Kaurismaki o Wenders. Por alguna razón me dan ganas de aventurarme en la filmografía de estos tipos, cuando no hago los deberes de disminuir la lista negra; esto es, qué carajo hago escribiendo esto si tengo tres pelis de Woody Allen arriba del escritorio y me quedan 40 de Bergman sin ver. Probablemente sea por mechar estilos y estados de ánimo, pero nada justifica que sea Cantet y no Trapero.Y tampoco concierne a este post, que se trata de una película argentina que sí vi.

El secreto de sus ojos armó una repercusión boca en boca de la que nunca había sido testigo, más allá de que la tele diga que "Papá se volvió loco" superó el millón de espectadores. Desde el estreno fui chocándome gente que comentaba "qué película la nueva de Darín!", "la mejor argentina que vi" o impresionante para ser argentina.Esa frase me quedó repicando.Y volvió a mi cabeza cuando salí del cine. Mi primer pensamiento fue cuán sobrevalorada estaba. Pero después me di cuenta que sucede todo lo contrario.Cuán subestimado está el cine argentino que, cuando aparece un título de renombre, con un director conocido como Campanella más un elenco respetable ( y Darín, siempre Darín) la gente acude como nunca y cree que por fin salió algo local que vale la pena. El problema es que nunca le dieron oportunidad al resto, como yo cuando elijo a Gondry y abandono a Pino Solanas y así, como sucede en muchos ámbitos, uno sólo se come el pastel y los demás que se maten por las sobras.

Trataré de ser cuidadoso en el manejo de los spoilers, para cada uno saque sus propias conclusiones.

La película está abocada al pasado de Benjamín Esposito, el cual necesita contar una historia que todavía no puede sacarse de encima: la investigación de un asesinato cometido 25 años atrás que marcó su vida y no lo deja en paz. Para ello decide escribir una novela y mostrársela a la persona que más amó y ama con todo su ser, Irene Menéndez Hastings, ex colega laboral y protagonista de este caso. Puestas las cartas sobre la mesa, se presentan dos facetas: un policial de suspenso y una gran historia de amor. La ambición del creador, como no puede ser de otra manera, es juntar ambas partes con solvencia y crear un puente entre el romance y la tensión apoyadas en la base de la coherencia.En mi caso, cuando se llega al final del túnel, necesito saber por dentro si una historia de amor justifica un relato policial o si ese amor vale la pena dentro de un enigma sin resolver.

Un gran pro del film es el descaro con el que muestra los manejos políticos de la justicia y la burocracia, qué tan podrido estaba entonces, como lo está ahora. También hay un gran manejo del suspenso y algunas tomas fenomenales, bien apoyadas en la actuación de los protagonistas, donde claramente destaca Francella, que nos hace olvidar un rato del "Te quierooooooooo!!", es gracioso cuando tiene que serlo pero es capaz de inspirar lástima y rabia con el mismo libreto.Darín siempre luce bien, aunque cae un poco en la gran Morgan, porque se le reconocen rasgos de muchos de sus papeles anteriores. A Villamil no la vi mucho, pero una mina que siempre me pareció insulsa ahora la vi hermosa, y eso debe tener bastante mérito. El personaje complicado está en Pablo Rago.Cualquiera que haya visto Mosca & Smith sabe que Rago es un capo total.
Pero es él quien desnuda las dudas argumentales y lo inverosímiles de algunos hechos.Si bien Campanella mueve muy bien las piezas de que no se sabe qué va a pasar después, siempre está el interrogante de por qué razón tal personaje haría tal cosa. Cuando la verdad sale a la luz, me encuentro con que el medio por el cual llegó hasta ahí no está por ningún lado. Tengo que suponerlo, me gusta trabajar una suposición,pero cualquier razón que busque no me parece que pague esa búsqueda ni ese romance extraviado. Algo me perdí.
Si uno desmenuzara las escenas veríamos sin duda tomas monumentales.Pero como en un rompecabezas, el resultado final puede no ser lo que aparentaba de antemano.El todo trasciende a la suma de las partes.Esa es, a mi parecer, la grieta del puente: si uno actúa por amor, no hace cosas que son reacciones típicas de otro sentimiento.

 Se pueden pensar varias cosas.Disfruté la película y tengo varias conclusiones que pueden darle sentido al proceder de los personajes. Pero en mi corazón no sentí nada de eso, como un rayo que acaricia mi mejilla pero le pega directamente a otro, volviendo a quedar entre tinieblas.Por esta vez, voy a elegir quedarme con esa luz pasajera hasta que venga otra que aclare por fin en qué lado permanecer.

EL SECRETO DE SUS OJOS. 2009

VALORACIÓN: 7

DIRECCIÓN: Juan José Campanella
GUIÓN: Juan José Campanella, basado en la novela de Eduardo Sacheri, "La pregunta de sus Ojos"
PRODUCCIÓN: Mariela Besuievski, Juan José Campanella, Gerardo Herrero, Vanessa Ragone, Federico Posternak, Axel Kuschevatzky
FOTOGRAFÍA: Félix Monti
EDICIÓN: Juan José Campanella
MÚSICA: Federico Jusid - Emilio Kauderer

REPARTO: Ricardo Darín - Soledad Villamil - Guillermo Francella - Pablo Rago - Javier Godino -

DURACIÓN: 127 M
PAÍS: ARGENTINA- ESPAÑA
LENGUAJE: ESPAÑOL
ASPECTO: 2.00 :1
CALIFICACIÓN: AM 13
CRÍTICA:
"Una delicia argentina para llorar y emocionarse. Recomendada" Catalina,que trabaja de esto
"En términos del tecnicismo, nada indica que haya fallas.Si bien hay algunas cuestiones que soslayar en lo..argumentativo. Pienso que el producto del esfuerzo está bien retribuido; considero que despotricar contra algo construido con seriedad es...a mi parecer..inicuo " Marcelo Bielsa, coloso
"Para todos los que dijeron que no, que no iba a ser seleccionada para el Oscar, ahí está: que la sigan chupando" Diego Armando Maradona, barrilete cósmico
"Eh vo. ÁLVAREEEEEEEE" Américo Rubén Gallego, Tolo